El nuevo gobierno australiano, laborista, salido de las urnas hace unos meses ha pedido perdón a los indígenas, nativos y dueños de esa isla por el expolio llevado a cabo por los conquistadores, y también estudiará una recompensa económica solicitada por esa comunidad. El gobierno anterior, conservador, prohibía manifestaciones folklóricas y atuendos de este pueblo. Han tenido que pasar cuatro años o más para que sean reparadas tales afrentas, por lo que considero que algo no va bien en nuestro sistema democrático. ¿Cuánto tiempo tendrá que pasar para que los gobiernos y sus dirigentes que apoyaron la guerra de Irak pidan perdón? Hoy veía por televisión a un periodista de EL PAIS decir que el periodo Bush tocaba a su fin y que nuevos aires entrarían en la Casa Blanca para bien de la Humanidad. El panorama que describía sobre este periodo era negro, tenebroso, hablaba de torturas, genocidios, ataque a las libertades, terror...
Y uno se pregunta ¿cómo es posible que un sistema democrático no sepa defender el bien más preciado, la libertad? ¿qué sistema democrático permite que sus mandatarios inicien una guerra basada en falsos informes? ¿qué argumentos tendremos para exigir a los genocidas que se sienten en el banquillo?
Vamos a participar en unas elecciones muy pronto, ¿han visto u oído al presidente del Partido Popular pedir perdón por participar en la guerra de Irak? El gobierno australiano, laborista, ya lo ha hecho.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario