lunes, 8 de junio de 2009

a los pies de los caballos

A los partidos políticos lo que les interesa es copar todos los nichos de negocio, es decir, todas aquellas estructuras de poder que tenga el Estado (Ayuntamientos, Comunidades, gobierno de la nación, etc.) De todos esos organismos el partido recibe una cantidad de dinero nada despreciable, básico para su supervivencia, de ahí su afán por conseguirlo todo. Algunas veces, ese afán desmedido por la recaudación es lo que le lleva a no poder controlar a sus dirigentes y a cavar su propia tumba. Esto ha ocurrido, ocurre y ocurrirá en el futuro y no solo en España, tambien "en el extranjero". 
Todo lo anterior sirve para explicar el momento político en España; el tema de las autonomías o nacionalidades históricas sigue siendo un problema, es algo que la transición no ha sabido resolver, los nacionalismos-independentismos son incompatibles con nuestra Constitución. A partir del momento en que el PSOE permitió que el PSE pactara con el PP para gobernar Euskadi, la cosa estaba clara: la derecha había conseguido el gobierno de la nación. Con esa decisión el PSOE demostró que no había medido ni el tiempo ni el tamaño de la crisis; dar satisfacción a los socialistas vascos a cambio de perder el gobierno de España es una falta de responsabilidad que denota el infantilismo del presidente del gobierno. Euskadi podía seguir gobernada por los nacionalistas como hasta ahora y si se quiere en coalición con los socialistas, y el gobierno de la nación con el apoyo de los nacionalistas, para hacer frente a una crisis que requiere todo el consenso del mundo. Pues no, a cambio, tenemos un gobierno en minoría, incapaz de sacar adelante medidas para superar la crisis, pendiente de una moción de censura, aliado con su enemigo para mal gobernar una Comunidad y dispuesto para que en una jugada estratégica, nos pongan a todos a los pies de los caballos.