miércoles, 26 de noviembre de 2008

escribir por escribir

¿A quién le interesa lo que pueda escribir una persona en un momento dado? Está claro que todo lo que se plasma en un objeto, bien sea un papiro o una tabla, requiere previamente una reflexión. A todos nos gustaría que lo expresado a traves de símbolos, grabados, etc. fuese interpretado y descifrado por todo el mundo, de esa forma conseguiríamos colapsar la mente del individuo, no tendría tiempo de asimilar el contenido de todos los mensajes recibidos.
Harto de tanto bombardeo, el individuo decide no escribir más, toma la decisión de comunicarse a través de la palabra, comienza a hablar y se olvida de dejar constancia de su pensamiento.
Hay personas que pasan por esta vida y solamente han grabado en un árbol un corazón y una frase "ANA Y FACUNDO", esa es toda su contribución a la escritura. Otros sin embargo, pasan la vida rellenando hojas y hojas hasta que la mano se queda sin fuerza.
Del primero sabemos que el mensaje fue leído al menos por una persona, del último sabemos que alguien inició la lectura de su primer libro, del resto, vaya usted a saber.