miércoles, 14 de octubre de 2009

UNA, GRANDE Y LIBRE

Es falso que exista una sola España, hay un mosaico. Cada español siente una España dentro, distinta del resto del país, claro está. Existe la opresora, la nazional, la central, la autonómica, la republicana, la monárquica, la roja, la folklórica, la ...
No es grande, es grandiosa, acoge bajo sus alas a todo tipo de ave de rapiña. Estas conviven de forma civilizada, el hurto lo realizan de forma sigilosa, sin que nadie se entere. Y cuando alguien las descubre, levantan el vuelo, como simples gaviotas. Fíjense si España es grande que si pusiéramos todas estas aves de rapiña en fila, uniríamos Finisterre con los Urales.

Libre, libérrima, es la anarquía en el concepto más alto de la palabra: aquí cada español hace lo que le sale de los ___, no hay normas que valgan, "a mí me van a decir cómo tengo que conducir", "yo fumo delante del Papa", "¿que quiere factura? pues a pagar el X% más", "¿separar para reciclar? yo tiro la basura donde se me pone el...".

Ya lo dijo el "abuelo": queda todo atado y bien atado. Los de siempre seguirán donde siempre y los nuevos tendrán que adaptarse.

Somos el país con el mayor índice de parados de la Eurozona, somos de los que más horas extras echamos en el trabajo, somos los que más tiempo pasamos en el trabajo, los que menos productividad alcanzamos, los que tenemos más accidentes laborales, los que más trabajo temporal generamos, los que más contratos basura ofrecemos a nuestros ciudadanos...

Da la sensación de que en España no hay ciudadanos sensatos; pues sí que los hay. Hay muchos ciudadanos que cumplen con sus deberes y obligaciones, y sin embargo estamos asistiendo a un espectáculo poco recomendable, personas infractoras que basándose en el principio de "presunción de inocencia" y en la amistad con algún juez, consiguen que su causa se archive por el tiempo transcurrido. Han infringido la ley, han cometido un delito, pero sus artimañas les permiten salir indemnes.

España no es un estado de derecho real; intenta serlo, pero las ataduras del franquismo nos impiden desarrollarnos con normalidad.

martes, 25 de agosto de 2009

ESLOGAN

¿Se va a quedar Ud. embarazado? Esa es la nueva campaña emprendida por la Comunidad de Madrid contra la discriminación por razones de sexo. La cara del chico expresa el escepticismo que provoca la pregunta. Está claro que el consejero/a no sabe cómo tirar el dinero del contribuyente y zas... Lo mejor es dárselo a un amigo que tiene una empresa de publicidad. ¡¡Cuándo se van a enterar de que al empresario le importa tres rábanos que sea hombre o mujer!! Lo que de verdad le importa es que sea barato y no conflictivo. La pregunta al examinado sería, ¿va a pedir reducción de jornada para atender al bebé?. Esa es la cuestión y no el sexo.
Como siempre, la derecha utiliza el marketing para desviar la atención del verdadero problema. El empresario (mal título para alguien que no es emprendedor sino defensor del negocio puro y duro), solo entiende de ratios (productividad, objetivos, cadencias, rendimientos, beneficios antes y después de impuestos, etc.), a él lo que le importa es que la mujer tenga hijos, cuantos más mejor -hay que mantener el retén de mano de obra barata-, pero eso sí, la mujer debe procurar no hacer uso de sus días de baja por maternidad y menos de sus derechos de reducción de jornada. Ésta sí es la espina que tienen clavada los empleadores, ésta sí y no el sexo, querido/a consejero/a.

lunes, 8 de junio de 2009

a los pies de los caballos

A los partidos políticos lo que les interesa es copar todos los nichos de negocio, es decir, todas aquellas estructuras de poder que tenga el Estado (Ayuntamientos, Comunidades, gobierno de la nación, etc.) De todos esos organismos el partido recibe una cantidad de dinero nada despreciable, básico para su supervivencia, de ahí su afán por conseguirlo todo. Algunas veces, ese afán desmedido por la recaudación es lo que le lleva a no poder controlar a sus dirigentes y a cavar su propia tumba. Esto ha ocurrido, ocurre y ocurrirá en el futuro y no solo en España, tambien "en el extranjero". 
Todo lo anterior sirve para explicar el momento político en España; el tema de las autonomías o nacionalidades históricas sigue siendo un problema, es algo que la transición no ha sabido resolver, los nacionalismos-independentismos son incompatibles con nuestra Constitución. A partir del momento en que el PSOE permitió que el PSE pactara con el PP para gobernar Euskadi, la cosa estaba clara: la derecha había conseguido el gobierno de la nación. Con esa decisión el PSOE demostró que no había medido ni el tiempo ni el tamaño de la crisis; dar satisfacción a los socialistas vascos a cambio de perder el gobierno de España es una falta de responsabilidad que denota el infantilismo del presidente del gobierno. Euskadi podía seguir gobernada por los nacionalistas como hasta ahora y si se quiere en coalición con los socialistas, y el gobierno de la nación con el apoyo de los nacionalistas, para hacer frente a una crisis que requiere todo el consenso del mundo. Pues no, a cambio, tenemos un gobierno en minoría, incapaz de sacar adelante medidas para superar la crisis, pendiente de una moción de censura, aliado con su enemigo para mal gobernar una Comunidad y dispuesto para que en una jugada estratégica, nos pongan a todos a los pies de los caballos.

martes, 12 de mayo de 2009

lo público, lo "nuestro"

Tiene que ser, nadie puede entender como en España personas imputadas por un juez, pueden seguir desempeñando sus cargos sin escandalizar a los ciudadanos. Digo que tiene que ser, por el hecho de haber pasado cuarenta años confundiendo lo público con lo privado. Los vencedores de la contienda civil siempre consideraron a España como un botín de guerra, todo lo que había sobre la tierra les pertenecía, fincas, castillos, playas, esculturas, obras de arte, farolas, bancos para los parques, operarios públicos, todo lo que pagaban los ciudadanos con sus impuestos, era susceptible de llevar a casa, claro está, debías acreditar tu fe inquebrantable en el "Movimiento". 
A partir de esa enseñanza curtida con los años, el ciudadano español tiene un concepto de lo público como de aquello que no tiene dueño, por lo que cambiarlo de sitio o llevárselo a casa no es delito. Lo decía "el profesor" Enrique Tierno Galván, alcalde de Madrid en la transición: "Si supieran ustedes lo que gastamos en reponer mobiliario urbano, tendrían más respeto con las papeleras, bancos y jardines". Han pasado más de treinta años y seguimos asistiendo al expolio del dinero que aportamos los ciudadanos a través de los impuestos. Hoy vemos cómo en nuestro país los políticos mezclan sus actividades privadas con sus cargos públicos de tal forma, que resulta casi imposible discernir cuando están en una parte o en la otra. Lo grave de esta cuestión es ver como los ciudadanos nos hemos acostumbrado a esta "normalidad" de la vida pública. En paises con sistemas democráticos asentados, los ciudadanos consideran una afrenta la apropiación indebida de un bien público; espero que el tiempo y la educación nos haga ciudadanos.

miércoles, 25 de febrero de 2009

torres más altas, cayeron

Siempre me aseguraron que un edificio de oficinas era como una fábrica, y me estoy refiriendo a lo que llamamos vulgarmente rascacielos. De esa afirmación se puede deducir que un edificio genera riqueza, no contamina al no tener chimeneas y no consume energía, salvo el alumbrado y algunos equipos informáticos. Visto así parece que hemos descubierto la solución para nuestro futuro "sostenible".
¿Qué riqueza se genera en un edificio singular? Ninguna, bueno, si acaso, el turismo. Estas construcciones solamente se hacen en tiempos de vacas gordas, cuando el derroche se convierte en moda. Son edificios para alquiler, lugares para albergar los bufetes más prestigiosos, las sedes de las multinacionales, los despachos de los más poderosos, lugares donde sentirse seguros... Un edificio de estas características es como una central nuclear, su construcción solamente está al alcance de los más poderosos y su envergadura es la que señala el poder.
Cuando veo levantar una torre de esas, me invade la tristeza; cuanto más alto sube, más profundo me encuentro.

lunes, 26 de enero de 2009

epitafio

"Era una buena persona". Esta frase grabada sobre una losa es una sentencia. A quién no le gustaría verla grabada en la puerta de su habitáculo eterno, aunque yo no creo en la bondad de tal sentencia. ¿Ha sido cuando era niño? o quizás fue aquella vez que... nunca lo sabremos. Ese buen recuerdo que hemos dejado en un momento dado no sirve para permitirnos descansar felices.
A mi me suele venir a la memoria ese ramo de flores silvestres colocado de forma anónima en un tramo de la carretera, esa conexión silenciosa que me evoca momentos en que de forma desinteresada he ayudado a que alguien próximo sonría.
No resulta fácil sacudirse la tentación de perdurar en el tiempo de forma visual, te revelas contra el anonimato, crees que todo lo que has hecho merece una frase, un grabado, algo que te permita reconocer el lugar por donde anduviste.
Pensándolo bien, prefiero que el epitafio se quede en blanco, no vaya a ser que alguien quiera poner la palabra que pronunciaste, antes de negar la verdad.

jueces en huelga

Uno se tiene que dejar de asombrar cada vez que salta una noticia en los medios de comunicación. Algunas veces es difícil superar el asombro que provocan algunos acontecimientos, crees que es imposible superarlo y zas, al día siguiente la noticia salta por los aires al verse superada en toda su dimensión; me estoy refiriendo a la huelga anunciada por los jueces. ¿Se imaginan a un juez organizando un piquete informativo, eso sí, sin coacción? ¿Recogiendo dinero para una caja de resistencia, eso sí, sin que se entere la autoridad? ¿Se los imaginan cortando las calles en manifestación, eso sí, sin violencia? Pues no, señores jueces, ustedes no tienen derecho a la huelga, ustedes tienen que velar por que la justicia se aplique con imparcialidad y en plazo. Ustedes tendrían que haber velado por que la justicia tuviera los recursos (tanto humanos como materiales) para poder aplicarla con eficacia y eficiencia. Ustedes, señores, tenían que haber dedicado un poco más de su tiempo a la mejora de la justicia y haber dejado para otro rato sus negocios, tanto económicos como políticos. Ahora ya es tarde, han llegado mal y tarde, se les ha visto el plumero, son tan incapaces que será muy costoso para este pais la puesta al día del pilar fundamental del estado de derecho, la justicia.

lunes, 12 de enero de 2009

cantar con ellos

Estoy escuchando cantar a Ainhoa y uno no puede imaginar a un pueblo como el vasco envuelto en actos violentos. Su canción “goizian argi hastian” te transporta a un lugar donde el canto a la vida se hace cotidiano. Ella dice que en este disco se arriesga al recordar canciones que en su momento fueron grandes éxitos, canciones que se salen un poco de lo que nos tiene acostumbrados. Yo la comparo con los ciudadanos del país vasco, ellos también se arriesgan todos los días, se arriesgan en silencio, ella tiene la suerte de hacerlo en voz alta al igual que el pájaro madrugador, que quiere despertarla para que la luz del día disipe la tristeza. Como me gustaría que nuestra voz llegara con un poco más de fuerza, que nuestras voces unidas a las de ellos pudieran acallar a los que meten ruido; cantar con ellos, para ellos, hasta que nos digan "vete a otra ventana a consolar al que más lo necesita".

Gracias Ainhoa

jueves, 8 de enero de 2009

el paro sustraido

Hoy, la gran mayoría de los ciudadanos asume la inefable realidad del paro con toda normalidad. Se cree que es algo intrínseco a nuestro modelo de sociedad. Los empresarios lo consideran un mecanismo necesario, la derecha política una herramienta para regular el mercado laboral y los socialistas un mal menor. Los primeros querrían que el paro fuera una bolsa donde ir a buscar mano de obra barata y bien formada, los segundos querrían que el paro lo solventaran económicamente los trabajadores y los terceros buscan fórmulas para que no sea muy gravoso al Estado y a los empresarios.
Para la izquierda el paro es un paso hacia la marginación. Una persona en el paro es un marginado del mundo laboral. Se podrá decir que no se debe tirar la toalla, que es una etapa normal y transitoria, que hay que mover el culo, que se pueden hacer muchas cosas… Sin embargo, la realidad es otra. Cada edad de la vida tiene un tipo de paro diferente: el joven que busca su primer empleo, el trabajador en activo que está abocado a la situación de parado, y el que comienza la cuenta atrás en su edad laboral. En estas tres etapas la frustración tiene diferente intensidad y dramatismo.
Acostumbrarse a esta lacra es lo que nos ha llevado a esa fractura existente en el mundo laboral, los que tienen un puesto de trabajo fijo y los “volantes”. Si el trabajador en paro no tuviera prestación alguna, la organización de esta sociedad sería completamente diferente, ¿se imaginan una sociedad con tres millones de parados -más sus familias- sin nada que llevarse a la boca?
Debemos tomar conciencia de que la asunción del paro como un mal menor es un derecho sustraído a nuestros hijos, de conocer una sociedad más justa y equilibrada.