Siempre me aseguraron que un edificio de oficinas era como una fábrica, y me estoy refiriendo a lo que llamamos vulgarmente rascacielos. De esa afirmación se puede deducir que un edificio genera riqueza, no contamina al no tener chimeneas y no consume energía, salvo el alumbrado y algunos equipos informáticos. Visto así parece que hemos descubierto la solución para nuestro futuro "sostenible".
¿Qué riqueza se genera en un edificio singular? Ninguna, bueno, si acaso, el turismo. Estas construcciones solamente se hacen en tiempos de vacas gordas, cuando el derroche se convierte en moda. Son edificios para alquiler, lugares para albergar los bufetes más prestigiosos, las sedes de las multinacionales, los despachos de los más poderosos, lugares donde sentirse seguros... Un edificio de estas características es como una central nuclear, su construcción solamente está al alcance de los más poderosos y su envergadura es la que señala el poder.
Cuando veo levantar una torre de esas, me invade la tristeza; cuanto más alto sube, más profundo me encuentro.
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