miércoles, 20 de agosto de 2008

la puerta

Había una vez un castillo que tenía guardado bajo llave a todo un pueblo. En el castillo había hombres, mujeres, niños, abuelos... todos tenían asignados trabajos: los hombres cultivaban el campo y cuidaban el castillo, las mujeres pasaban todo el día en el castillo, no salían, no sabían lo que había al otro lado de la puerta, cuidaban de los niños y los abuelos, hacían la comida, limpiaban el castillo. Los niños jugaban y escuchaban las historias de los abuelos, era la escuela, era la única forma de saber qué había fuera de los muros. Una noche, una de las puertas del castillo quedó entreabierta y por ella salieron varias mujeres; recorrieron varios poblados, hablaron con otras mujeres, vivieron una experiencia inolvidable. A la mañana siguiente todas comentaban la hazaña, algunas se preguntaban qué hacían allí, otras decían que fuera del castillo las cosas eran parecidas, una mujer preguntó ¿cómo es posible que la puerta estuviera entreabierta?

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