Algunas personas tienen una predisposición para criticar muy desarrollada, todo lo que se hace a su alrededor es merecedor de un reproche. Yo tenía un vecino que era pintor, por tanto, sus obras siempre estaban expuestas a las miradas, él decía que los críticos son como los parásitos: viven porque hay artistas.
Hay críticas constructivas y críticas destructivas, pero yo pienso que la crítica es siempre destructiva. El crítico siempre se sitúa en un peldaño por encima del que es criticado, lo sabe todo o casi todo sobre lo que crítica, utiliza para su labor destructiva una referencia, y esa referencia la tiene enmarcada en secreto y guardada bajo llave. Sin esa referencia está perdido, no sabría como despedazar a su presa.
Algo que he aprendido últimamente y después de muchos años de criticar, es que la mayor riqueza que tiene el ser humano es la libertad de expresarse en la forma que le venga en gana y que si se le pide opinión, la da, con el único fin de dialogar.
Hay críticas constructivas y críticas destructivas, pero yo pienso que la crítica es siempre destructiva. El crítico siempre se sitúa en un peldaño por encima del que es criticado, lo sabe todo o casi todo sobre lo que crítica, utiliza para su labor destructiva una referencia, y esa referencia la tiene enmarcada en secreto y guardada bajo llave. Sin esa referencia está perdido, no sabría como despedazar a su presa.
Algo que he aprendido últimamente y después de muchos años de criticar, es que la mayor riqueza que tiene el ser humano es la libertad de expresarse en la forma que le venga en gana y que si se le pide opinión, la da, con el único fin de dialogar.
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